Una de las principales ventajas de optar por el alquiler de pisos en Valencia en detrimento de la compra de una vivienda es por no estar atado y completamente obligado a abonar durante décadas un gasto fijo de hipoteca que no se puede reducir. Por el contrario, la cuota de alquiler mensual siempre da la posibilidad de buscar pisos sin tantas comodidades, pero que permitan seguir teniendo un coste asumible por el inquilino.

El problema que encontramos habitualmente en Cassana Inmobiliaria es que los interesados en pisos de alquiler tienden a pensar que pueden costear viviendas más caras de lo que realmente pueden. Y uno de los trabajos de los gestores inmobiliarios es precisamente saber cuál es el presupuesto máximo que se debe dedicar al pago del alquiler cada mes.

Así las cosas, los expertos en alquiler de pisos en Valencia sostienen que, en términos generales, el coste del alquiler no debería superar el 30% de los ingresos fijos mensuales, pudiendo llegar al 35% en determinadas circunstancias como, por ejemplo, dos sueldos diferentes.

En realidad, cada caso es diferente y hay que estudiar sus particularidades, porque no es lo mismo una sola persona que pague el alquiler, pero luego tenga cuota de compra de coche, además de los gastos generales de luz, calefacción, comida, servicios de telecomunicaciones, ocio, etc. que dos o más personas, cada una con sus sueldos, que en teoría pueden permitirse una vivienda algo mejor, sobre todo si estamos hablando de grandes ciudades, donde las posibilidades son mayores.