Desde el año 2013, antes de poder firmar un contrato de alquiler de viviendas en Valencia es obligatorio que el propietario le haya tenido que entregar al arrendatario una copia del certificado energético de la vivienda. Pese al tiempo transcurrido, todavía existen muchos propietarios que, no solamente desconocen esta obligación, sino que también desconocen qué es este certificado.

Digamos que es un documento oficial en cuya redacción ha tenido que participar un  profesional debidamente acreditado y autorizado quien, tras estudiar las características de la vivienda la clasifica en una de las siete categorías que existen conforme a cuál sea el rendimiento y la eficiencia energética de la casa. Las categorías se clasifican con letras, entre la A y la G, siendo la A la calificación más alta. Para determinar que calificación le corresponde a cada vivienda el técnico debe tener en cuenta muchos factores como la calidad de los cerramientos, las condiciones generales de aislamiento, el sistema de calefacción empleado, los elementos de protección solar, etc.

Junto con el certificado, el técnico suele adjuntar también una informe anexo en el que se suelen especificar las medidas mínimas que habría que tomar para elevar, al menos un grado, la calificación de la vivienda.

En el caso de que el propietario no entregue al futuro arrendatario este certificado antes de la firma del contrato de alquiler de viviendas en Valencia se está exponiendo a ser sancionado con una multa cuyo importe puede oscilar entre los 3.000 y los 600.000 Euros.

Si quieres alquilar una vivienda, en Cassana Inmobiliaria podemos informarte de cómo conseguir el certificado de eficiencia para ella.