A la hora de alquilar un piso, una casa o cualquier otro inmueble, es necesario tener en cuenta la fiscalidad. Como expertos en el alquiler de viviendas en Valencia ofrecemos a nuestros clientes el asesoramiento que necesiten para evitar cualquier problema con Hacienda al respecto. Por eso en esta entrada queremos aprovechar para aclarar un poco este punto.

La reforma fiscal llevada a cabo en el 2015 suprimió la deducción estatal por el alquiler de la vivienda de uso habitual. De este modo, los inquilinos que hayan firmado el contrato desde el 1 de enero de ese año no se pueden desgravar en su declaración de la renta la cantidad que pagan por el alquiler de la casa. Sí mantienen la deducción los que firmaron antes del último día del 2014.

Pero también se han producido cambios en la tributación de los caseros, que deben hacerlo por los rendimientos obtenidos del alquiler. A las cantidades que perciben hay que descontar los gastos que se puedan deducir por el arrendamiento, y a la cantidad resultante se le aplica una reducción. En la actualidad solo es posible reducir el 60% al rendimiento neto por el arrendamiento de la vivienda.

No obstante, también se pueden deducir otros gastos: los intereses de préstamos que estén vinculados a la vivienda, los tributos que incidan sobre los rendimientos o sobre la vivienda, los gastos de formalización del arrendamiento y los de defensa de carácter jurídica, los gastos de conservación y separación, los seguros, y los gastos de servicios o suministros.

Si quieres evitar riesgos en el alquiler de viviendas en Valencia no dudes en llamarnos.

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