La experiencia que nos dan tantos años como llevamos dedicados al alquiler de pisos en Valencia nos permite saber que la cuestión que más dudas crea entre los clientes que se acercan a nuestra agencia es el de la fianza que deben depositar en el momento de firmar un contrato de arrendamiento. ¿Qué función tiene esta fianza? ¿Qué cantidad se debe pedir? ¿Cuándo se puede considerar abusiva? ¿Cuándo se recupera?

Empecemos por decir que en el alquiler de pisos en Valencia la fianza debe ser considerada como una garantía para el propietario de que el inquilino va a cumplir con todas sus obligaciones especificadas en el contrato. Estas obligaciones incluyen no solo el pago de la renta acordada, sino también la devolución del inmueble al concluir el contrato y el correcto mantenimiento del mismo mientras dure el alquiler.

La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece en el artículo 36 que la fianza por el alquiler de un inmueble destinado a vivienda será obligatoria en cantidad equivalente a una mensualidad y de dos meses cuando el uso al que se destine el inmueble sea distinto. Eso no quiere decir que cuando los propietarios solicitan una cantidad mayor estén incumpliendo la legalidad, puesto que la LAU también afirma que las partes implicadas pueden pactar garantías adicionales como uno o dos meses más en metálico, la presentación de un aval bancario, etc.

Al finalizar el contrato la fianza debe ser devuelta al inquilino en un plazo no inferior a un mes desde la entrega de las llaves, salvo que en este plazo el propietario haya encontrado desperfectos que sean de responsabilidad directa del inquilino.

En las oficinas de Cassana Inmobiliaria podemos responder todas las dudas que tengas sobre este tema.